lunes, 15 de julio de 2013

Far far away.


Mi padre se ha negado completamente durante los últimos meses a aceptar que me quiero ir a vivir a 400km de casa.
Nunca le ha sentado bien eso de quedarse sin sus niñas (y hablo en plural dado que mi hermana también se va fuera a vivir).

La verdad es que ver su cara cuando me pregunta por qué me voy me hace plantearme algunas cosas.
En realidad me voy por huir, en parte del sentimiento que mi propia carrera, la que me debería gustar y a lo que debería dedicarme, me genera. Por otro lado por limpiar, limpiar la mente, conocer personas nuevas y cambiar de aires.

"Cambiar de aires", siempre he creído que eso es una excusa para huir, y en realidad lo que me digo a mi misma es que es lo mejor.
Sé con certeza que es lo mejor para mi, y ya no hablo académicamente, hablo de forma personal. En poco tiempo han ocurrida tantas cosas que se me escapan de las manos, no se puede hacer daño a alguien e intentar que en 3 meses vuelva a ser todo como antes, mismo sentimientos, mismas ganas. Hay que darle tiempo al tiempo, y en mi caso, algo de distancia.

He pensado en todo lo que dejo aquí, me he planteado decirme a mi misma que huir no es la solución, pero en realidad tengo ganas. Veo como algo nuevo, algo que puede enriquecerme como persona y sin ninguna duda enseñarme a ser mucho más fuerte.

Lo que aquí se queda puede ser perecedero, puede que cuando vuelva, aquellos que ahora me llaman amiga y cuando necesitan algo me buscan, en unos meses se hayan olvidado de lo que significa la amistad. Puede que no lo hagan, puede que se esfuercen por seguir con una amistad que, aunque en la distancia, merece continuar fuerte.
Y de amor, ni hablemos.
Un día lei algo que me hizo reflexionar bastante, os cuento: "A lo largo de una adolescencia una persona conoce a una media de 2000 personas. Supongamos que el 50% son de tu sexo opuesto, y de esos tenemos que eliminar los que no seas de tu edad o 3/4/5 años de intervalo, con eso nos quedaríamos con unas 100 personas. De esas personas cuantas pueden llegar a gustarte, pongamos que 2, y de esas cuantas puede que te correspondan?
Existe una probabilidad del 0.00001% de que alguien encuentre el amor entre los 15 y los 20 años. Así que ni la distancia ni el tiempo sean un impedimento, dado que lo más imposible ya ha pasado."

Si, se me quedó la misma cara que a vosotros al leerlo.

Así que poco me une a lo que ellos llaman hogar.
Para mi, es como una nueva aventura, un largo camino que debo recorrer sola y que si me quieren acompañar que lo hagan por el camino, como en Forrest Gump.

Si no nos arriesgamos cuando tenemos la suficiente edad y valor para hacerlo... Cuándo lo haremos?

viernes, 5 de julio de 2013

Principio de Acción-Reacción.



Me podéis decir por qué creéis que puedo con todo? Me refiero a que la gente en general piensa de mi que nunca puedo estar mal, que al final es todo una tontería por la que no vale la pena deprimirse porque todo sale bien.

Me hace gracia, hay quienes me decís: “Si tú no puedes, quién puede?”
Sinceramente, y supongo que como todo el mundo, tengo momentos en que me siento la mierda más grande del mundo, en los que veo cosas que no son y fantasmas donde no los hay.
Y no, no soy una persona fuerte, no soy alguien capaz de soportar todas y cada una de las cosas que le echen a la cara.
Soy como soy, ni más ni menos. Soy llorona, quejica, empática y por suerte o desgracia demasiado confiada, confío en que la gente puede cambiar si le das razones, en que se puede ser bueno por naturaleza. Tengo mala leche y muy mal despertar, poca confianza en mi misma y soy incapaz de verme cosas buenas.

A pesar de ello tengo la idea de que si no te gusta, no mires. No me vengas a decir nada sobre mi carácter, sobre como soy o puedo actuar dado que (perdonadme por lo que voy a decir) voy a utilizar tu idea y tus pensamientos sobre mi como papel higiénico.

No es nada más lejos que la verdad. Cada uno tiene su historia, tiene cosas y problemas que los demás son incapaces de ver o percibir, que no todo aquello que ves en la fachada es verdad.
En mi caso, no soy alguien fuerte, confiado y con ganas de comerme el mundo. Es algo que yo tengo claro y lo demás no.

Hay gente que tiene percepciones de si mismo que no son reales, no se ven como la gente los ve a ellos mismos, se menguan y deciden auto-engañarse en que no pueden hacer nada de lo que se les proponga porque van a fracasar.
Esto, sinceramente es una deformación de la personalidad. Hay que saber como se es, y en base a esto poder ajustar tu vida, tus actos y también sus consecuencias.

En “Los chicos del coro” hay una escena en la que uno de los profesores mueve la mano y al segundo se la agarra fuerte, mientras dice “Acción-Reacción”. Es la pura verdad, hasta la física tiene un principio llamado: “Principio de acción-reacción” en el que un cuerpo cuando golpea algo recibe la misma fuerza pero en sentido contrario. Puede que en esto se base el Karma. Que sea un mero principio de acción-reacción, que la gente reciba lo que da, en la misma magnitud y fuerza.

Mi caso pienso, no es distinto. No seré la persona más fuerte y decidida del mundo, me derrumbaré a la primera que me peguen un golpe duro, pero puedo asegurar que la reacción a estas acciones será levantarme, poner la otra mejilla para ver si esta vez golpea tan fuerte que me deja K.O.

Hay que tener una percepción de uno mismo y saber que no cambiará que si con 15 años ya lo daba todo por los demás con 20,30,60 también lo dará. Que si te falla una vez con 15 con 20,30,60 lo volverá a hacer.
Las personas no cambian, sólo que al madurar se enseñan a esconder su rabia, su envidia y sus celos.
Entonces, qué mejor que conocerse uno mismo? ¿Qué mejor que llorar hasta la saciedad cuando nos haga falta y reír a carcajadas para aliviar el dolor?
Nadie puede decirnos cómo somos. En realidad pienso que ni nosotros mismos sabemos la fuerza que llevamos dentro.

sábado, 29 de junio de 2013

He She Their.


Él la mira desde arriba mientras ella apoya su cabeza en su regazo. No se sabe expresar a si mismo lo que siente cuando la ve. Le diría muchas cosas pero en su cabeza suenan extrañas o demasiado atrevidas. Han pasado por demasiadas cosas.

Ella apoyada en su regazo lo ve reflejado en un cristal, la está mirando. Sabe perfectamente lo que siente cuando está junto a él. Todo es como debería ser. El mundo desaparece en la oscuridad de sus ojos cuando lo mira, el mal no existe para ella si él está cerca, pero han pasado por demasiadas cosas.

jueves, 27 de junio de 2013

Giulietta


Shakespeare escribió una de las historias de amor más hermosas y fatídicas, hablo de Romeo y Julieta (lo aclaro porque no sé que tipo de gente leerá esto, bueno ni siquiera sé si lo lee alguien, pero por si las moscas).

Ambientó la narración en Verona, Itália. Creo que todos sabemos en que consiste la historia de estos amantes, bueno, pues en Verona actualmente se encuentra la que llaman "La casa de Julieta", en ella se encuentra el famoso balcón y claro está una gran escultura de Julieta.

Dicen, que para tener suerte en el amor debes tocarle la teta a Julieta (es un poco irónico, dado que Julieta se suicidó por amor, un amor que no le dejaban vivir ni disfrutar), y si además le puedes escribir y dejar la nota entre los viejos muros de su casa.

Con 13/14 años, no lo recuerdo bien, fui a Verona con mis padres, y sí, fui a "La casa de Julieta", dado que anteriormente había estado en la casa de Shakespeare en Oxford, pero eso es otra historia.
Llegué y la vi, una majestuosa estatua de color marrón con la teta derecha (la que da suerte en el amor y eso) de color amarillo, como si fuera oro. Toda ella brillaba bajo la luz del medio día que conseguía meterse en aquel patio.
La recuerdo hermosa, y alta.
Subí con mi padre y le toqué la teta. La verdad es que le pedí un poco de suerte en el amor ( a esa edad sigues creyendo en príncipes azules y eso), pero además recuerdo haberle pedido papel y boli y pedirle con todas mis fuerzas que me diera amor, del que pudiera considerar verdadero, de los de película de Hollywood, de los que duele el corazón cuando se acaba. Le pedí un amor de esos.
Metí mi pequeña nota entre sus muros y me fui, pensando en parte que no serviría para nada y deseando por otra que funcionara.



Nunca he creído en nada de esto, ni le atribuyo mi vida amorosa a este hecho, pero tengo que aceptar que aunque unos años después he tenido un amor de esos que amas con locura, de los que duelen cuando se acaban.
Los he tenido dulces y suaves, en los que los besos rebozan amor y también en los que odias con la misma fuerza que amas.

Tengo curiosidad por saber si aun estará mi pequeña nota, con mi letra torcida en aquellos viejos muros.  Mi intención es volver a Verona y agradecerle haber podido tener amores como ese, de saber que es querer a alguien tanto que incluso duela.
Y si vuelvo, pedirle un favor más, pedirle algo tan fuerte y perecedero como grande sentimentalmente.

Nunca he creído en estas cosas, pero quizás pueda darle la gracias a Julieta por conspirar para que los grandes amores surjan y no mueran en cenizas.



lunes, 24 de junio de 2013

San Juan



Ayer fue la noche de San Juan, el solsticio de verano, una noche mágica dicen…
Depende de dónde seas hay unos rituales, en mi caso escribo tres buenos deseos en una hoja, los cojo fuertemente con la mano mientras a las 12 en punto, salto 12 olas, una por cada campanada y después lanzo mis deseos a la hoguera, para que el humo los devuelva al universo y me escuche (muy filosófico todo esto del universo…).
Otra gente lanza 3 deseos buenos al mar y otros tres malos a la hoguera, para que se quemen y no vuelvan.
En mi caso los malos mejor ni escribirlos ni desearlos, no sea caso que el universo se equivoque y me haga cumplir cosas malas.

Bueno, a lo que iba. Ayer, como buena noche de San Juan lancé mis deseos a la hoguera, y me sorprendí a mi misma de mis deseos.
No los tuve que pensar mucho, la verdad salieron solos, mi mano escribía y el boli obedecía. Cuando quemé el papel me di cuenta de que la mayoría piden deseos para si mismos, yo los pedí por los demás.

Al menos si se cumplen que hagan feliz a personas que quiero, que merecen cosas buenas, dado que siempre he pensado eso de que “el futuro y nuestra suerte los elegimos nosotros”, los deseos no sirven, esperar que los demás lo hagan por ti aún menos.
Así que si realmente se cumplen mis deseos veré algo que alegra a cualquiera, una bonita sonrisa y la felicidad en personas que quiero y sinceramente, espero y solo espero que esta vez y sólo por esta el universo me escuche y cumpla lo que deseé.

viernes, 14 de junio de 2013

Last Chance.


Pensamos que tenemos todo el tiempo del mundo, que podemos guardarnos las cosas para nosotros, que podemos agradecer a las personas lo que hacen por nosotros más tarde.
Nunca pensamos que puede que no haya más tiempo.

Es tan simple como parar en una carretera o estar dando clase, y enseguida el vacío.

Nadie se pregunta que pasaría si nos ocurriera algo malo. Para mi desgracia he estado en una de las dos partes, en la parte que llora y se pasa tardes en el hospital.
No es agradable ver como pierdes a alguien tan lentamente que se te escapa de tus manos, que no puedes hacer nada por impedir que esa persona se vaya de tu lado, que su corazón deje de latir.
En este mundo no nos avisan de que en un segundo la vida puede cambiarnos, puede dar un giro de 180 grados, de poner nuestro mundo del revés.

Así que sonará típico, pero... Decidle a vuestra madre que la queréis con locura, que cada día que está a vuestro lado es un regalo. Decidle a la persona que amáis lo que sentís por ella, lo que cada día os hace sentir cuando la veis llegar y se os ilumina la cara. Agradeced todo a las personas que velan por vosotros porque hoy las tenéis y tal vez mañana, pero todo os puede cambiar en un segundo y os aseguro que si no lo habéis hecho os arrepentiréis.

Más vale decir hoy lo que merecen escuchar que quedártelo en los labios y no poder decirlo jamás.

jueves, 13 de junio de 2013

No pain, no gain.


Muchas veces dejamos que el miedo nos invada, que nos paralice y llene todos nuestros pensamientos, no entendemos que ese miedo lo creamos nosotros y que, de la misma forma que fue creado también puede ser destruido.

Eso me recuerda en parte a la filosofía de Nietzsche, en la que según él hay cosas (en su caso Dios) que el mismo hombre ha creado pero ha olvidado su creación para acabar sometido a ella.
Pues con nuestros miedos pasa lo mismo.

Se puede tener miedo de todo, de terminar solo, a fracasar, a hacer el ridículo, a defraudar a alguien... Todos ellos surgen de las inseguridades que tenemos en nosotros mismos, mi pregunta es: ¿Si confiamos ciegamente en nosotros (dado que somos los únicos que haremos cosas por nosotros mismos) por qué nos auto-criticamos con fervor y rabia?

No lo entiendo.
Sabemos, y de sobra, que el ser humano es egoista, que piensa por él y no por los demás, no es un secreto que el altruismo está en extinción, entonces si lo sabemos... ¿Por que dejamos que los miedos, provocados por otros nos impidan hacer cosas?

Que ningún miedo a fracasar te impida hacer lo que debes y deseas.
Creo que como una amiga, alguno deberíamos tatuarnos-lo: "Lo que no se intenta nunca se sabe."
Y creo que no hay verdad más grande.