jueves, 13 de junio de 2013

No pain, no gain.


Muchas veces dejamos que el miedo nos invada, que nos paralice y llene todos nuestros pensamientos, no entendemos que ese miedo lo creamos nosotros y que, de la misma forma que fue creado también puede ser destruido.

Eso me recuerda en parte a la filosofía de Nietzsche, en la que según él hay cosas (en su caso Dios) que el mismo hombre ha creado pero ha olvidado su creación para acabar sometido a ella.
Pues con nuestros miedos pasa lo mismo.

Se puede tener miedo de todo, de terminar solo, a fracasar, a hacer el ridículo, a defraudar a alguien... Todos ellos surgen de las inseguridades que tenemos en nosotros mismos, mi pregunta es: ¿Si confiamos ciegamente en nosotros (dado que somos los únicos que haremos cosas por nosotros mismos) por qué nos auto-criticamos con fervor y rabia?

No lo entiendo.
Sabemos, y de sobra, que el ser humano es egoista, que piensa por él y no por los demás, no es un secreto que el altruismo está en extinción, entonces si lo sabemos... ¿Por que dejamos que los miedos, provocados por otros nos impidan hacer cosas?

Que ningún miedo a fracasar te impida hacer lo que debes y deseas.
Creo que como una amiga, alguno deberíamos tatuarnos-lo: "Lo que no se intenta nunca se sabe."
Y creo que no hay verdad más grande.

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