Pensamos que tenemos todo el tiempo del mundo, que podemos guardarnos las cosas para nosotros, que podemos agradecer a las personas lo que hacen por nosotros más tarde.
Nunca pensamos que puede que no haya más tiempo.
Es tan simple como parar en una carretera o estar dando clase, y enseguida el vacío.
Nadie se pregunta que pasaría si nos ocurriera algo malo. Para mi desgracia he estado en una de las dos partes, en la parte que llora y se pasa tardes en el hospital.
No es agradable ver como pierdes a alguien tan lentamente que se te escapa de tus manos, que no puedes hacer nada por impedir que esa persona se vaya de tu lado, que su corazón deje de latir.
En este mundo no nos avisan de que en un segundo la vida puede cambiarnos, puede dar un giro de 180 grados, de poner nuestro mundo del revés.
Así que sonará típico, pero... Decidle a vuestra madre que la queréis con locura, que cada día que está a vuestro lado es un regalo. Decidle a la persona que amáis lo que sentís por ella, lo que cada día os hace sentir cuando la veis llegar y se os ilumina la cara. Agradeced todo a las personas que velan por vosotros porque hoy las tenéis y tal vez mañana, pero todo os puede cambiar en un segundo y os aseguro que si no lo habéis hecho os arrepentiréis.
Más vale decir hoy lo que merecen escuchar que quedártelo en los labios y no poder decirlo jamás.
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