Me explico, sé muchas cosas como el comportamiento de un par de electrones en un enlace o sé que si te caes y tropiezas te puedes partir un diente, pero en cambio desconozco tanto de otras tantas cosas (válgame la redundancia).
Desconozco que se siente cuando pierdes al amor de tu vida, la sensación de hacer algo que te aterroriza pero en cambio te llena más que otra cosa, la sensación de libertad sin tapujos y otras muchas cosas como ya os he dicho.
Hay una frase del Quijote que me persigue durante bastante tiempo: "y así, de poco dormir y mucho leer, se le secó el cerebro." Reflexionando sobre esto, ¿puede que (sin ir yo muy lejos filosofeando) de tanto querer saber se nos seque el cerebro?
Es decir, me considero una persona con muuuuy poco tiempo y demasiadas cosas que quiero ver y hacer, entonces, si por querer hacer todo en poco tiempo me pierdo algunas cosas consideradas sociológicamente importantes, vale la pena?
I mean... Vale la pena dejar de saber (osea, que se nos seque el cerebro) por hacer las cosas que más queremos (dormir poco por leer mucho)?
Considerando que últimamente hacemos lo que una sociedad (bastaaaaante atrasada) nos dicta, creo que la respuesta es que sí.
Sí a hacer lo que nos gusta, sí a los planes que surgen de una noche de borrachera, sí a ayudar a los demás SIN ESPERAR NADA A CAMBIO (que remarco esto porque hace falta...), sí a los amigos, pero más sí a la familia, sí a perderte por países que no conoces y rotundamente sí a salir de nuestra zona de confort.
Decid sí más veces, porque al final, nos quedamos sin tiempo.