viernes, 13 de junio de 2014

Silence please

El silencio creo que es una de las cosas más peligrosas que existe en esta vida.
Todos necesitamos silencio alguna vez, y no nos quejamos cuando encontramos ese lugar silencioso en la ciudad, o cuando los vecinos se callan e intentamos estudiar.
Pero... Muchas veces, si lo pensamos bien el silencio es el preludio de una tormenta, de una muerte en una peli de miedo.
Y...¿cuando viene de una persona?
Los padres aterran cuando nos miran y no nos dicen ni mu, ya sabemos que debemos irnos a nuestra habitación hasta que termine el tornado de furia o las consecuencias que hayas desatado.

Pero creo, y lo digo sin ninguna duda, que el peor silencio de todos es aquel que proviene de una de las personas que quieres. Notas ese silencio, un vacío que realmente no está pero lo llena todo. Ese silencio incómodo que te avisa de que algo en esa relación no va bien y que te lo vas a tener que currar mucho como para arreglarlo lo más mínimo.
El momento en el que miras a la otra persona y sabes que de un modo u otro estáis eligiendo las palabras para haceros el menor daño posible, arreglar el desastre o, por lo contrario, terminar con todo el sufrimiento de un golpe certero.

Nada en esta vida me da más miedo que un silencio. Pero he llegado a entender que es como todas las cosas, no hay ying sin yang, felicidad sin tristeza y por supuesto no hay música sin silencio.

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