martes, 30 de abril de 2013

t'stm


Hemos dejado que la noche oscura nos atrape, gozamos de su negra calma mientras me besas.
Me dices que me quieres, que todo es más brillante cuando estoy a tu lado.

No lo creo, y te lo digo sin pudor. Mis palabras se elevan y se las lleva el viento hacía el manto de estrellas que no ampara.

Seguidamente desabrochas tu camisa y me acercas la cara a tu pecho. Algo brilla cuando apoyo mi mejilla en el pecho.

Suave y al oído me dices que esa soy yo, que soy la luz y la alegría que llevas dentro.

Entonces te creo, me enamoras más si cabe, y nos fundimos en un beso que dura hasta el alba.

Te quiero, y después nos despedimos.

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